
Rosa humana
Soy una rosa humana
que de los pétalos
nace la ira y de
las espinas,
aquellas punzadas
que siempre me daban.
Espina por espina
y las punzadas
siguen apareciendo.
El daño viene
y se va cuando
deje de recibirlo.
Pero mis pétalos rojos
siguen intensos.
A través de mis ojos
Mira a través de estos ojos
y verás un desorden
en mi vida.
Da igual que mire
en una dirección o en otra
porque todo está patas arriba.
No hay manera de ver
todo bien y seguro
que estos ojos no son los únicos.
Pero los míos no tienen
permiso para ver más allá
ni tampoco lo que quieren.
Solo se les deja
mirar las cosas que tienen.
Mis versos
Versos escribo
uniéndolos en estrofas.
Tal vez no todos
pero sí gran parte.
Mi mano agarra un bolígrafo
y me pongo a escribir.
Miles de palabras.
Miles de sentimientos.
Jugando con la imaginación
a veces yo me encuentro.
¡Oh! No podemos olvidar
aquellos pensamientos
que suelen ayudar.
Estrofas yo hago
en minutos
pero lo mágico
es que en segundos
son los versos.
Mi escala
¿Tengo otro mundo sólo para mi?
Responderé con un Si mayor.
La música es quien me lleva a
mi mundo; ella es mi mundo.
Las notas altas y bajas
son mi compás.
Las danzas son relajadas para mi.
El arte es mi Re.
El dibujo es mi Do.
El canto y el baile son mi Sol.
Lady es La y milagrosa es Mi.
Juntas hacen una milagrosa Lady.
Sin olvidar la palabra fantástica
que completa el Fa de esta poesía.
¿Necesito algo más?
Realmente si; mi escala.
Oh, cierto, ya la dije.
Para ti
Tú quién lee este poema
déjame decirte que eres
una persona hermosa tal y como eres.
Que la gente hable
Que la gente critique
Que digan lo que quieran
porque tú eres quién eres.
¿Qué les importa a los demás
si no eres como ellos quieren que seas?
Tus gustos, tu vestimenta, tu género...
Hablan y hablan pero eso a ti
no te tiene que importar
porque tú, al fin y al cabo
eres como quieres ser.
Vamos, sal por esa puerta
y deja al mundo ciego.
Ciego por no ver y aceptar
a alguien como tú.